No hablar el idioma del país es uno de los primeros miedos antes de viajar. Sin embargo, millones de viajeros se las arreglan muy bien cada año. Aquí tienes 8 trucos para hacerte entender, desde el primer mensaje hasta el último día.
1. Aprender una decena de palabras
Hola, gracias, por favor, cuánto, dónde, perdón, la cuenta: estas pocas palabras bastan para crear un contacto cercano. Los habitantes siempre agradecen el esfuerzo.
2. Preparar por escrito los intercambios importantes
Para reservar un guía, un alojamiento o un conductor, escribir es más fácil que llamar. En Globamigo escribes en tu idioma y la otra persona lee el mensaje en el suyo: la traducción es automática, en ambos sentidos.
3. Llevar una ficha con la información clave
Apunta la dirección de tu alojamiento en el idioma local, tus posibles alergias y algunas frases útiles. Enseñar una pantalla o un papel suele ser más eficaz que buscar las palabras.
4. Usar imágenes y mapas
Una foto del plato, un punto en un mapa, una cifra escrita en un papel: la comunicación visual funciona en todas partes.
5. Hablar con sencillez
Frases cortas, palabras sencillas, ritmo tranquilo. Evita las expresiones hechas y los juegos de palabras, difíciles de traducir.
6. Elegir profesionales acostumbrados a los viajeros
Los guías, alojamientos y organizadores que reciben viajeros de todo el mundo saben adaptarse. Sus opiniones suelen indicar si la comunicación es fácil.
7. Rodearte de otros viajeros
Compartir una excursión con viajeros que hablan el idioma local, o simplemente otro idioma distinto del tuyo, ayuda mucho. Y la traducción automática permite hablar con quienes no hablan el tuyo.
8. No perder la sonrisa
Una sonrisa, un poco de paciencia y curiosidad valen más que cualquier gramática. Los malentendidos suelen convertirse en los mejores recuerdos del viaje.